
Existen calderas que pueden consumir cualquier tipo de combustible de origen vegetal, con la flexibilidad y ahorro de costes que eso conlleva,
La biomasa es un gran recurso para muchos habitantes de zonas rurales, que disponen de combustible abundante y barato a nivel local, y que pueden aprovechar este combustible para su calefacción, de forma sostenible y eficiente.
Las calderas de biomasa también son una opción rentable para empresarios agrarios, ya que pueden utiliar restos de sus cosechas para la producció de calor para sus casas o sus procesos productivos, revalorizando un material vegetal que en principio consitutuye un residuo y requiere un coste para desembarazarse de él.
Las calderas de biomasa óptimas para este tipo de residuos son las calderas policombustible, que pueden consumir combustibles diferentes. Conviene recordar, sin embargo, que es necesario tener en cuenta las indiciaciones de fabricantes y de instaladores para evitar posibles averías por corrosión u otros problamas que pueden aparecer por uso indebido de la instalación.
Las calderas Lassian policombustible posibilitan el uso de cualquier tipo de cualquier tipo: pellets, huesos de aceituna, orujillo, cáscascaras de almendras, etc., al contrario que otras calderas de origen austriaco. Son calderas de biomasa sencillas y económicas que gracias a su fabricación española están optimizadas para los combustibles mediterráneos. También es posible disponer de calderas Lassian que funcionan indistintamente con carbón o leña. Y un último modelo, posibilita el uso prioritario de la leña sobre el gasóleo, que actúa como sistema auxiliar.
Existen diferentes modelos de calderas de biomasa policombustibles que ofrecen diferentes prestaciones, según nuestras necesidades y presupuesto. Aquí presentamos algunas de ellas:
→ Calderas de cereales o pellets GuntamaticExisten otros modelos disponibles, consúltenos
→ Acceda a una calculadora de amortización de las calderas de biomasa frente a las de gasóleo